INGREDIENTES PARA DOS PERSONAS:
- 1 cabeza de ajos
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- 1 cucharada de queso castellano curado en polvo
- 2 molletes de pan
- 4 cucharadas de queso castellano semicurado rallado
- 2 huevos
- Orégano
- Pimienta de colores
- Sal
PREPARACIÓN:
En primer lugar, preparamos la crema de ajo asado y queso. Pre calienta el horno a 175 grados. Para ello, corta un trozo cuadrado de papel de aluminio suficientemente grande para envolver completamente la cabeza de ajos. Coloca la cabeza de ajos en el centro y corta la parte superior, dejando el inicio de los ajos al aire. Espolvorea con una pizca de sal, pimienta y riega con unas gotas de aceite de oliva. Cierra el papel de aluminio y hornea durante 30-40 minutos. Sabremos que están bien hechos cuando al apretar levemente, los ajos cedan, que estén blandos.
Saca los ajos del horno, abre el paquete y deja que templen. Pela los ajos y colocalos en un mortero. Añade el queso en polvo (puedes pulverizarlo con un robot de cocina o también sirve si se ralla) machaca y mezcla muy bien hasta obtener una pasta homogénea.
Coge los molletes y, con un cuchillo, haz un agujero en la parte superior. Saca la mayor parte de la miga por ese agujero. Unta por dentro una cucharada de crema de ajo asado con queso (la acabamos de hacer), reparte un par de cucharadas de queso rallado en cada mollete y añade un huevo en cada uno. Espolvorea con un poquito de sal, pimienta de colores y una pizca de orégano. Coloca cada mollete sobre un trozo de papel de aluminio y envuelve sin cubrir la parte de arriba. Hornea a 215 grados durante unos 15 minutos, hasta que la clara esté cuajada.
Saca del horno, abrir el papel de aluminio y deja templar con el papel abierto en el horno unos 5 minutos antes de servir.
LISTO PARA COMER





